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Consultorio Dental Pánico |
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Por lo regular, es muy raro encontrar personas a las que no sólo no les de pánico ir al dentista, sino que además, les agrade. La mayoría de las personas sienten un verdadero pavor cuando por determinadas circunstancias "TIENEN" que visitar al dentista, situación que no les es nada grata.
El temor hacia el dentista se origina a partir de dos tipos de miedo fundamentales:
Miedos subjetivos: Son el resultado de situaciones imaginarias que se van creando en nuestra cabeza a partir de escuchar las malas experiencias que han tenido otras personas con el dentista y/o de que nos hayan dicho de pequeños que si nos portamos mal nos llevarían con el dentista y todo ese tipo de circunstancias similares. Podemos clasificarlos como temores infundados ya que carecen de todo fundamento lógico.
Miedos objetivos: Este tipo de miedos se desarrolla a partir de haber experimentado personalmente situaciones desfavorables con uno o varios dentistas. Desgraciadamente aún existen dentistas que están pobremente capacitados y poco calificados para ejercer apropiadamente la profesión, factor que va repercutiendo progresivamente en que la gente busque con mucho menor frecuencia atención odontológica.
Casi la
gran mayoría hemos sufrido estas desagradables experiencias, desde luego
imperdonables e injustificables la mayoría de las veces, pero lo peor que
podemos hacer es adquirir la postura de alejarnos del dentista ya que eso
solamente nos acarreará mayores problemas. Lo más congruente en este tipo de
circunstancias es buscar un dentista altamente calificado y si es posible que
venga recomendado de una fuente confiable.
Si tomamos en cuenta lo antes citado, no existe entonces razón alguna para que vayamos al dentista nerviosos y totalmente atemorizados ya que lo único que lograremos será sugestionarnos y como consecuencia experimentar sensaciones desagradables sin causa lógica.
Finalmente,
cabe agregar que no deberíamos temer ir al dentista, sino que muy por el
contrario lo que debe aterrarnos, son las consecuencias de no visitarlo regular
y oportunamente.
Nunca utilices la visita al dentista como un castigo para tus hijos ya que lo único que lograrás será crearles la idea de que la atención dental es algo malo e indeseable. Por el contrario, es muy importante que los padres transmitan a los hijos seguridad y tranquilidad y les ayuden a superar sus miedos con mucho cariño y comprensión.
La próxima vez que visites al dentista, recuerda que es mejor llegar con una gran sonrisa que con una actitud temerosa!
Quetzalcóatl No. 111 Centro, Oaxaca, Oax. Tel. 51-488-92
Última
actualización: 16 de Enero del año 2007 E:. V:.
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