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"La Peste se dirigía a Damasco y pasó velozmente junto a la tienda del jefe de una caravana en el desierto.
¿Adónde vas tan de prisa?, le preguntó el jefe.
A Damasco. Pienso cobrarme un millar de vidas.
De regreso de Damasco, la Peste pasó de nuevo junto a la caravana.
Entonces le dijo el jefe: ¡Ya se que te has cobrado 50.000 vidas, no el millar que me habías dicho!
No; le respondió la Peste. Yo solo me he cobrado mil vidas. El resto se las ha llevado el Miedo."
Se osado, se valiente, encara todo con la adultez necesaria y ellos deberán ir achicándose,
solo ceden ante el valor que les demuestres.
Última
actualización: 16 de Enero del año 2007 E:. V:.
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